
En la Cataluña rural de principios del siglo XX, Agnès aparece herida en una taberna para convencer a Arta de que huya con ella. Pero, antes de que puedan escapar, la noche deriva en una espiral de violencia que las obligará a elegir entre sobrevivir o perderlo todo.
REPARTO: Rouse Castellà, Carlota Caparrós y Ferran Plana
DIRECCIÓN Y GUION: Ton Fumadó Badia
AYUDANTE DE DIRECCIÓN: Víctor Vila Casanys
DIRECCIÓN DE PRODUCCIÓN: Malena Murillo Dueñas
JEFATURA DE PRODUCCIÓN: Malena Murillo y Elías el Jorfi
AUXILIARES DE PRODUCCIÓN: Marçal Vilalta Lucas y Ana Martínez Giménez
DIRECCIÓN DE FOTOGRAFÍA Y OPERACIÓN DE CÁMARA: Roger Bozzo i Mayor
AYUDANTE DE CÁMARA: Pedro Silva
FOQUISTA: Andrés Burgos Calle
FOTOGRAFÍA FIJA: Guillem Carrasco e Ignasi Salabert
DIRECCIÓN DE ARTE: Luna Barnes Porta
AUXILIAR DE ARTE: Matilda Salas Portillo
JEFATURA DE VESTUARIO: Mar Mulero Ariza
BANDA SONORA ORIGINAL: Guillem Casellas
MONTAJE: Joan Cazenave de la Roche Segura
SUPERVISIÓN DE VFX: Joan Cazenave de la Roche Segura
DIT Y SCRIPT: Aina Sanjuan Prats
COLOR: Margalida Batle
GAFFER: Tomás Pau Pico
EQUIPO ELÉCTRICO: Mafalda Jacob, Paola Cano Fernández y Margarida Dordio
SONIDO DIRECTO: Isabel Uris Prats
AYUDANTÍA DE SONIDO: Marcel Moreno Baqués
COREOGRAFÍA DE ESPECIALISTAS: Attila Kiss
COORDINACIÓN DE ESPECIALISTAS: Alejandro Carretero Blanco
ESPECIALISTAS: Alejandro Carretero Blanco, Dídac Requena Sanz, Yasmina Imaeva y Jaume Olivella
Agnès es un proyecto muy importante para mí porque representa el reto más grande al que me he enfrentado hasta ahora como director. Durante años había querido rodar una historia de acción, y este cortometraje me ha permitido adentrarme por primera vez en un terreno completamente nuevo: trabajar con especialistas, coordinar un equipo mucho más amplio y abordar una producción de mayor escala y presupuesto.
El proyecto nace también del deseo de explorar un género poco habitual en nuestro contexto: el western catalán. Un cortometraje de época que combina drama y acción, pero que mantiene una identidad propia y cercana. Su ambientación supone uno de sus mayores desafíos: construir un universo creíble mediante las localizaciones, la dirección de arte, el vestuario y los estilismos, cuidando cada detalle para transportar al espectador a la Cataluña rural de principios del siglo XX.
Sin embargo, Agnès no pretende ser un retrato histórico completamente fiel. El cortometraje se permite ciertas licencias estéticas y narrativas —visibles, por ejemplo, en la imagen de su protagonista— cuando estas ayudan a definir a los personajes y reforzar la identidad propia de la historia.
Por todo ello, Agnès es un cortometraje especialmente significativo para mí. Es una historia diferente y ambiciosa que me ha obligado a salir de mi zona de confort, afrontar nuevas formas de trabajar y crecer junto a un gran equipo. Más que un nuevo cortometraje, representa un paso adelante en mi manera de entender y hacer cine.